Noticias

 

Prólogo para Dening

...

Lo que tú digas

...

Docencia en nuevo Máster

...

Capítulo en un nuevo libro

...

Crónica de viaje a Tokio

...

Si te gusta lo que hago y quieres echar una mano, puedes “invitarme un café”, el dinero se usará para comprar lotes de libros de segunda mano que me ayuden en el trabajo que requiere escribir los artículos de la web. ¿Por qué?

Una semana interesante

Los dos actos que tenía programados para esta semana –fuera de lo que es mi trabajo habitual– han resultado ser todo un éxito. Primero fue el seminario de la profesora Birgit Tremml-Werner, de la Universidad de Zurich; no sólo fue muy interesante el seminario en sí, lo mejor fue conocerla a ella, ya la tenía muy bien considerada tras haber leído su magnífico libro Spain, China and Japan in Manila, 1571–1644. Local Comparisons and Global Connections, pero en persona es aún mejor. Estaremos en contacto.

Y ayer me lo pasé estupendamente hablando de Japón –para variar–, pero esta vez de un tema tan poco habitual para mí como ir de vacaciones allí. Por suerte, también participó David Esteban, más conocido en las redes como Flapy, que es todo un experto en estos asuntos –si queréis ir de vacaciones a Japón con un viaje hecho a medida y con la mejor compañía, hablad con él. La sala estaba llena hasta la bandera, con más gente que sillas y creo que todo el mundo quedó contento, aunque habríamos necesitado un buen rato más para responder a tantas preguntas. Quiero dar las gracias a Casa Asia, en especial a Rafael Bueno, a la gente de Evaneos, especialmente a Eric Onidi, que organizaban la sesión, y a todo el público asistente, que espero que se lo pasen chachi cuando vayan a Japón muy pronto.


Varias cosas para empezar 2018

Ha pasado más de un mes desde la última noticia, y sin darnos cuenta ya estamos en 2018. Feliz año, por cierto, aunque sea un poco tarde. Y nada, se me han juntado dos o tres cosas que quería comentar. La primera es una noticia que doy cada seis meses, pero no por ello deja de gustarme anunciarla: hace un par de semanas se publicó el undécimo número de la revista universitaria de la que soy fundador y co-editor, Asiadémica, y como siempre, está disponible de forma gratuita desde su web.

Por otro lado, esta misma semana participaré en dos saraos muy distintos, pero ambos interesantes. El primero será este miércoles a mediodía, dentro de los seminarios que organiza uno de los grupos de investigación de los que formo parte, el GRIMSE (Grup de Recerca en Imperis, Metròpolis i Societats Extraeuropees). Durante el curso se organiza un seminario cada mes en el que bien un miembro del grupo o bien algún académico invitado da una breve charla sobre un paper que previamente se ha difundido entre los miembros del grupo, y a partir de ambos se da un debate abierto con él. Y esta semana los compañeros Ander Permanyer, Guillermo Martínez-Taberner y yo hemos invitado a Birgit Tremml-Werner, de la Universidad de Zurich, una gran experta precisamente en mi principal tema de estudio, que nos dará una charla llamada “A global microhistory of ad-hoc diplomacy: Tokugawa Japanese foreign relations with the Spanish Empire, 1599-1615”. Promete.

Y al día siguiente seré yo quien dará una charla… aunque una muy distinta a las que suelo dar, tanto en el ámbito universitario como fuera de él. Los amigos de Casa Asia me propusieron hablar sobre ir de vacaciones a Japón, algo que me sorprendió mucho e incluso pensé que se habían equivocado al escribir la dirección del mail, porque yo no soy ningún experto en ese tema, sólo he ido a Japón bastantes veces, ya está. Pero me dijeron que de eso se trataba, y que sería algo informal… y pensé que, en realidad, he dado ya esa misma charla muchas veces, a amigos que estaban pensando en ir de vacaciones a Japón, y que podría ser divertido. Luego supe que el día de antes se hace la misma charla en la sede de Madrid y que el conferenciante es el profesor Carlos Rubio, gran experto en literatura japonesa. Así que este jueves estaré intentando resolver dudas a –supongo– gente que está pensando en ir de vacaciones a Japón por primera vez. Tenéis más información al respecto aquí. Gracias a Rafael Bueno de Casa Asia por invitarme.

Poco más que contar ahora mismo, que he acabado hace nada las dos docencias que tenía este trimestre –un saludo a mis alumnos, por si alguno pasa por aquí– y que hasta octubre voy a estar trabajando casi al 100% en mi Tesis, incluyendo un viaje de investigación a Japón que ya estoy preparando y del que ya contaré más cuando pueda.


Documental sobre la Embajada Keichō

Hace unos cuantos meses se puso en contacto conmigo una productora de televisión para contarme que estaban trabajando en un proyecto para hacer un documental sobre la Embajada Keichō, y querían pedirme que participase aportando lo que yo supiera del tema en una entrevista. Me pareció una buena idea, así que les dije que encantado –al final acabé echando también una mano asesorando en lo que pude, espero haber sido útil. Algo después se trasladaron un día desde Sevilla hasta Barcelona para hacerme la entrevista en mi universidad, y la han ido intercalando con las que les hicieron a un montón de expertos en este tema, incluidos algunos japoneses, y, bueno, imágenes y animaciones varias que van narrando toda la historia de la Embajada. Yo pude ver hace poco una versión preliminar del documental –de donde he capturado la foto de arriba– y la verdad es que me gustó mucho. Esta misma noche se hace en Sevilla una proyección privada a la que me han invitado pero a la que desgraciadamente no puedo acudir, así que tengo ganas de que lo emitan ya por televisión para poder ver el resultado final. Lógicamente, cuando sepa su fecha de emisión en televisión, avisaré. Gracias desde aquí a la gente de la productora por haber contado conmigo para este proyecto, ha sido un placer.

Relacionado con todo este mundillo televisivo, en varias ocasiones me han llegado correos de gente que trabaja en la producción de algunos concursos de televisión, para hacerme alguna consulta sobre alguna pregunta que tenían pensado hacer en el programa, para asegurarse de que la respuesta correcta era la que ellos creían, por ejemplo, y que no le diesen por equivocada una respuesta a un concursante que luego resultase ser también correcta, etc. La verdad es que la primera vez me sorprendió mucho –para bien, claro– ver que se intentan asesorar para no dar una información incorrecta.


Exposición en el museo del santuario Yasukuni

Como expliqué en la anterior noticia, el último viaje que hice a Japón estuvo poco relacionado con temas de trabajo o de la Historia Japonesa en general –de vez en cuando no va mal desconectar un poco.

El cartel de la exposición y portada del catálogo

Pero también dije que al visitar el museo del santuario Yasukuni, llamado Yūshūkan –una visita que no estaba ni planificada y sencillamente surgió–, me encontré con que, aparte de la exposición permanente del museo, que también es muy recomendable, tenían una exposición temporal sobre armaduras y armamento samurái de los periodos Sengoku y Edo. Además de traerme el catálogo de la exposición me traje también un puñado de fotos –lo reconozco, porque no vi hasta la salida que podía comprarse el catálogo–, por lo que pensé que podría ser una buena idea compartirlas con vosotros. Así que aquí las tenéis, junto con una pequeña explicación de cada una, espero que os gusten, aunque no soy un gran fotógrafo y además no estaba permitido el uso de flash.

Armadura del periodo Azuchi-Momoyama, se cree que la llevaban siete vasallos de Toyotomi Hideyoshi

Armadura del periodo Azuchi-Momoyama, con decoración de una gran cruz budista en púrpura

Armadura del periodo Azuchi-Momoyama, con trenzado de cuerdas amarillas

Armadura del periodo Azuchi-Momoyama, con casco y peto de influencia claramente europea, a Tokugawa Ieyasu le gustaba este tipo de armadura por su gran capacidad defensiva

Armadura del periodo Azuchi-Momoyama, decorada con un emblema de Toyotomi Hideyoshi en metal en cada brazo

Armadura de principios del periodo Edo, en un tono rojizo que se hizo muy popular en esta época

Armadura del periodo Edo, perteneció al general Nogi Maresuke, gran coleccionista de armaduras y armas samuráis, quien antes de suicidarse dejó escrito que fuese donada al Yūshūkan

Armadura del periodo Edo, casco decorado con pelo de oso blanco

Armadura de mediados del periodo Edo, perteneció a la familia Kuroda y, según la leyenda, si se deja secar al exterior durante tres días provoca que empiece a llover

Armadura del periodo Azuchi-Momoyama, es una pieza famosa realizada durante el gobierno de Toyotomi Hideyoshi

Armadura para caballo del periodo Azuchi-Momoyama, periodo en que se hicieron populares; el propio Hideyoshi Tokugawa la usó en la Batalla de Odawara en 1590

Casco del periodo Azuchi-Momoyama, perteneció a Hineno Takayoshi, señor del castillo de Takashima, en la provincia de Shinano

Casco del periodo Azuchi-Momoyama con forma de cola de golondrina

Arcabuz del periodo Azuchi-Momoyama, fabricado en Melaka (Malasia) y llevado a Japón por los mercaderes portugueses

Katana del periodo Edo, lleva inscrito el nombre del maestro herrero que la forjó, “Tadayoshi, de la provincia de Hizen”

Arcabuz del periodo Edo, fabricado en Sakai

Wakizashi de finales del periodo Edo, fabricado por Suishinshi Masahide

Arcabuz del periodo Edo, utilizado por el shōgun Tokugawa Ieharu


De vuelta en casa

Hace unos pocos días que volví de este último viaje a Japón, principalmente a Tokio, un viaje que –como siempre que voy allí– fue una gran experiencia. Como ya dije, el motivo principal del mismo no estaba relacionado con mi trabajo sino que fueron sobre todo unas vacaciones en familia, así que no hay demasiado que contar aquí. Dentro de tres o cuatro meses seguramente volveré por allí, y esta vez serán más días y por temas de investigación, así que entonces podré explicar cosas más interesantes.

Aproveché que estaba en Tokio, eso sí, para tener una reunión de trabajo con mi co-director de Tesis, el profesor Asami Masakazu, en su universidad, la Keiō University, lugar que siempre es un placer visitar.

Por otro lado, estuve en el museo del santuario Yasukuni y me encontré con la sorpresa de una exposición temporal sobre armaduras y armamento samurái de los periodos Sengoku y Edo. Además de traerme el catálogo de la exposición pude hacer un montón de fotos porque, a diferencia de la mayor parte del museo, allí sí estaban permitidas. A ver si tengo tiempo un día de estos y subo las fotos que hice junto con una pequeña explicación de cada una. Si pasáis por Tokio no os lo podéis perder, estará hasta diciembre; si vais en otro momento, siempre tenéis la impresionante colección del Museo Nacional, expuesta de forma permanente.

El que no estará disponible hasta marzo es uno de mis museos favoritos, el Edo-Tokyo Museum, que está cerrado por reformas y que me quedé con las ganas de ver, como ya me pasó hace más de dos años en un anterior viaje. En general, muchos de los sitios que he visitado estos días estaban en obras, incluidas muchas estaciones, supongo que por la proximidad de los Juegos Olímpicos de 2020, una pena.

Pues nada, como siempre que vuelvo de Japón, ya estoy deseando volver.